Seth Godin: la lección de 2 puestos de limonada
abril 13, 2010 36 ComentariosEl primero es administrado por 2 niños. Usan limonada instantánea, vasos de papel y una mesa de naipes. Es un puesto decente, digno de la larga tradición de puestos de limonada comunes. Tomar un vaso cuesta un dólar, es un muy buen precio, considerando que compras la limonada y la satisfacción de haber ayudado a 2 niños.
El otro stand es diferente. La limonada es gratuita, pero hay una jarra grande de propinas. Cuando llega tu turno, la dueña del stand sonríe como solamente una niña orgullosa de 11 años puede sonreir. Se toma su tiempo y se acerca a una cubeta con hielo y limones. Toma un limón. Lo corta. Luego lo exprime con un ingenioso y pequeño exprimidor de jugos.
Todo el tiempo, mientras hace tu limonada, ella habla contigo, comparte sus revelaciones, sus epifanías (y sí, su alegría) sobre el poder de una limonada para cambiar tu día. Es un día hermoso y ella no tiene ningún apuro. La limonada no se apura, dice. Tiene que hacerse de la manera adecuada o mejor no se hace. Después te recomienda usar un poco menos de azúcar, porque sabe mejor así.
Mientras conversan, una docena de personas que pudieron ser sus clientes prefieren seguir su camino, parece que la limonada toma demasiado tiempo. Pero a ti no te importa, porque estás conectado, casi en trance. Otras pocas personas esperan en la fila detrás de ti.
Finalmente, cuando termina, pones $5 dólares en la jarra de las propinas, porque tu limonada gratis cuesta por lo menos el doble que eso. Bueno, la limonada por sí sola puede costar $3, pero fácilmente pagarías nuevamente por esa transacción. Te tocó. De hecho, te cambió.
¿Cuál emprendedor consideras que tiene un futuro más brillante?
PD: Unas pocas horas después de postear esto, Elizabeth me envió esta foto de su hija haciendo exactamente lo que imaginé: “hizo una fortuna”
Vía Seth Godin.
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